A principios de 2008, con el titular triBall compra un barrio se presentó a la ciudadanía el proyecto triBall. Bajo estas siglas se esconde una maraña de empresas cuya actividad durante estos meses se ha centrado en la compra de locales en el centro de Madrid. Las calles de Ballesta, Desengaño, Barco y otras que abarcan desde Gran Vía hasta el barrio de Malasaña son ahora de triBall. Su objetivo es la transformación de la zona expulsando a los antiguos vecinos y comerciantes e introduciendo en primera instancia un nuevo modelo de comercio y en ultima instancia una operación especulativa encubierta.
Durante estos últimos meses triBall ha ido desarrollando una campaña de marketing y publicidad para legitimar por un lado esta operación y, por otro, construir la nueva imagen que se quiere proyectar como producto comercial. Antes este arquetípico proceso de gentrificación y la campaña de publicidad puesta en marcha por triBall, Todo por la praxis propone la realización de una contra-campaña y convoca a la participación en un concurso de carteles (45 mentes activistas).














